"Sierra Nevada es mi casa, aquí he crecido personal y deportivamente. Vivir aquí es un lujo, y es que Sierra Nevada es diferente. Puedes disfrutar de muchos días de esquí con sol y nieve recién caída, ¡no hay nada mejor!
Mis padres vinieron a trabajar a la estación cuando yo tenía 9 años, ya a esa edad aprendí a esquiar. Por Cauchiles llegaba esquiando a la puerta de mi casa. En el colegio la clase tradicional de Educación Física se trasladaba del gimnasio a las pistas de esquí. Ahí empezó mi afición y empecé a competir. A los 14 años entré en el equipo nacional.
Nunca podré olvidar lo que significó para mí correr el Mundial en Sierra Nevada.
Correr en casa todo un Mundial. Un sueño que una chica andaluza pudo hacer realidad. Han sido mis mejores mundiales emocionalmente, aunque en cuanto a resultados, mejorables. La gente me conocía, estaban todos pendientes de mí, animándome...
Incluso mis padres, que nunca habían podido acercarse a verme competir, fueron por primera vez a verme correr.
Pero tengo un nuevo sueño: ganar una copa del Mundo en Sierra Nevada, mi casa. Es una motivación para levantarse pronto cada mañana e ir a las pistas a entrenar".